• MEDIO IRONMAN CANET D´EN BERENGUER

    Menos mal que cada vez queda menos. Una extraña sensación me gobierna desde un par de semanas atrás. Dicen que común a estas alturas de temporada, común en el mundo triatlético dominado por ganas y ambición: el reventamiento.
     
    Cuerpo o mente, o la conjunción de ambas, ya no entienden de sufrir. Los entrenos son meras acciones rutinarias para no entrar en fase de oxidación. Y las carreras son casi castigos luchando por perder solo minutos y no autoestima. Esta vez la carretera nos llevaba a Canet d´en Berenguer, Valencia. Me apunté con muchas ganas de descubrir otra parte de nuestro deporte, pero ahora el reto era poder terminar en mi debut en un Medio Ironman.
     
     
    La natación discurrió sin más problemas que el asco de nadar entre un banco de medusas. No eran venenosas y no lamentamos las infinitas veces que las sentimos rozando nuestra piel. Pedro Miguel Reig fue demasiado para mí, toqué segundo la arena sabiendo que ahora empezaba el triatlon. Conmigo Ramón Ejeda y David Castro.
     
    Monto en la cabra luciendo mi flamante equipación LOUIS GARNEAU. Ganar no ganaré, pero seré campeón en imagen. Me armo de paciencia y empiezo a rodar. Sé que no soy competitivo, pero la distancia en el agua hace que ruede en solitario varios km. Comienza el espectáculo, Patxi Vila es el primer avión que me rebasa. No es el único, pasan los km y a los aviones no les cuesta sobrepasar a un pobre ciclista. En las subidas logro defenderme, pero las bajadas son una tumba para mis piernas sin fuerza.
     
    Acabando el primer giro los lumbares me están matando. Renuncio a la posición y a la velocidad, queriendo acabar necesito desentumecerme. El nivel de la gente que me sobrepasa ahora no es tan elevado y por fin consigo aprovechar alguna referencia visual. Tras km de soledad, viajar a 7m de una estela me hace sentirme "acompañado".
     
    Suelto la bicicleta al tiempo que me calzo. Soprendentemente me siento cómodo, empiezo a correr relajado. Gano alguna posición mientras disfruto de un deporte mucho más humanizado que la corta distancia. La gente se ayuda, se anima. Será por mi posición retrasada, pero siento que el puro sentimiento competitivo de la corta se transforma en supervivencia y humanidad aquí.
     
    Las necesidades aprietan, tengo que parar entre el bosque perdiendo algún puesto. Los km pasan lento, el asma sigue forzando mis pulmones, un calambre me recorre el pié derecho. Me autoconvezo para terminar al menos 2 de los 3 giros de la prueba. Me reconforto saludando a los escasos compañeros que conozco, veo caras de satisfacción por tener a cada paso más cerca la linea de meta. Entonces me vuelvo a engañar para terminar la prueba. Por una vez siento indiferencia en la posición, se trata de agarrar esa linea como sea. Al final entro con una sonrisa. 15º, pero contento por conocer un nuevo deporte.
     
    Eso si, no sería fiel conmigo mismo si no digo que me gustaría volver en mejores condiciones, entonces quizás vuelva a pensar méramente en competición y no en supervivencia. Por ahora sigo pensando que la larga distancia es una sensación obligatoria para todo el que se quiera sentir triatleta
  • MI ENTRENADOR

    José es mucho más que un entrenador. Lo que se suele decir un consejero, un padre, un amigo. Además de conocer como nadie sobre el entrenamiento y el rendimiento, su punto especial es el día a sía a su lado. Una mirada es suficiente para que sepa lo que estás viviendo y lo que necesitas. Es un orgullo poder seguir creciendo a su lado.

    ADDRESS

    SHIS QL 16 Conjunto 5 Casa 18.
    71640-255. Brasília. DF. Brasil

    LG Piñeiro De Villestro 38. 15896-Santiago De Compostela. Galicia

    EMAIL

    antonruanova@antonruanova.cc
    antonruanova@gmail.com

    MOBILE

    Only Whatsapp
    +34 656 914 531